Obsequios a Maria | Día #6

¿Y después de Dios? ¡Nadie como María!

El día de hoy estaremos trabajando la Virtud de la Obediencia

Seamos como niños en los brazos de nuestra Mamá Celeste y, recostados sobre su Corazón Inmaculado, pidámosle la gracia de escuchar en nuestros superiores la voz de Dios